Esperando
la llegada de Windows 10 a sus ordenadores, pues con esta nueva versión del
sistema operativo se marca el fin del Windows como lo conocemos, ya que para la
compañía se convertirá en un servicio del que todos los usuarios actuales de
Windows 7 y 8.1 podrán disfrutar sin algún costo. Cuando Microsoft anunció
Windows 10, 'saltándose' la versión 9 del sistema operativo, todo el mundo
esperaba que redimiera sus errores con un producto sobresaliente y por mucho
una mejor opción que Windows 8.1. No se pasó a Windows 10 por el número ni para
evitar confusiones, pues en lo que respecta al número de build, ya le
correspondía.
Las
características más destacables de Windows 10 son el regreso del menú inicio,
quizá no como lo conocíamos en Windows 7, pero al fin y al cabo estaría de
vuelta en la misma pantalla de escritorio y con extras de personalización. El
usuario ahora podrá iniciar sus programas de la forma que conocía, pero también
añadir aplicaciones modernas a su menú inicio. Además de la nueva vista multitarea
que surgió de una combinación entre su versión para móviles y el funcionamiento
de las teclas Alt+Tab, el sistema operativo trajo consigo los
escritorios virtuales para ofrecernos una mejor organización, una
característica desde hace tiempo presente en sistemas operativos Linux. Pero
las cosas no se quedarían ahí, pues Microsoft anunció que esta versión
cambiaría por completo la forma de operar un dispositivo diferente. Se trataba
de las Aplicaciones Universales, las cuales funcionarían entre diferentes
dispositivos y plataformas sin tener qué modificar su código.
Una
de las funcionalidades más sobresalientes de Windows 10 es la compatibilidad
del inicio de sesión con la información biométrica de una persona, gracias a la
introducción de Windows Hello. Esta sería la nueva oportunidad de Microsoft
para reforzar la seguridad de su sistema operativo, pues para acceder se
requiere hacer uso de la tecnología de reconocimiento facial. El usuario se puede permitir convertir un
teléfono con Windows 10 en una computadora de bolsillo que puede conectar a
pantallas mediante conexiones USB 3.1, compatibles con USB-C. No es que
Microsoft se haya conformado con esto, pues le fue añadiendo valor a Windows 10
con la introducción de pequeñas funcionalidades que significaron bastante.
Desde permitir la descarga de actualizaciones vía P2P para agilizar el proceso,
hasta mover aplicaciones a un dispositivo externo con el objetivo de reducir la
dependencia hacia el disco duro.
Mucho
tiempo se especuló sobre la llegada de un nuevo navegador con el cual Microsoft
pretendía deshacerse de la mala fama que acarreaba Internet Explorer. Cuando
anunció Edge, todo el mundo aplaudía su funcionamiento y rapidez con la que
cargaba páginas, además de ciertas características que mejorarían la
experiencia del usuario. Por un lado, los de Redmond presumían sus pruebas para
dar a conocer el potencial de Edge, el cual sería un nuevo contendiente a
vencer, pues se confirmó que en el futuro ofrecerá soporte para extensiones de
Chrome y Firefox. Esto y el ser una Aplicación Universal que también correrá en
teléfonos móviles con Windows 10 y consolas Xbox One, le da suficiente
potencial para competir con los principales navegadores del mercado. Conforme
fue surgiendo una nueva versión del sistema operativo a través de Windows
Insider, el navegador Edge mejoraba e introducía nuevas características que a
la larga le convertirían en la principal opción de muchos, por no mencionar el
gran parecido de su logo al del sustituido y aún remanente en el sistema
operativo, Internet Explorer, para guardar parecido.


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