
Es una especie de poliedro de color negro. Sus controles son sencillos:
sólo hay un botón. Presiona y mantén presionado para encender o apagar la
cámara y presiona brevemente para iniciar y detener la grabación. Tiene dos
LED, uno alrededor del botón solitario de la cámara, y otro alrededor de la
base. Estos cambian de color de azul a rojo cuando se inicia la grabación. Es
un indicador visual claro, y lo suficientemente brillante como para poder ver
el cambio de color en la luz del sol. Algo que puede molestar es que no hay
manera de intercambiar los 64GB de almacenamiento, ni se puede cambiar la
batería. Así que una vez que se queda sin carga, tendrás que esperar hasta que
la cámara se recargue de nuevo con su módulo. Esta dura alrededor de una hora
de uso. Un detalle interesante es que es resistente al agua y polvo, se puede
sumergir hasta 10 metros. La 360fly 4K tiene una sola lente en su parte
superior, lo que significa que esta cámara no puede capturar una imagen
esférica verdadera. Lo que obtienes es una imagen de 360 grados horizontalmente
y 240 grados verticalmente. En caso de que quieras grabar contenido para VR
este puede ser un gran problema. La 360fly es una de las mejores cámaras de 360
grados. Si bien, no registra una imagen esférica verdadera, produce algunos de
los mejores videos de todas las cámaras de su categoría. Además, su aplicación
móvil es genial en materia de conectividad ya que puedes controlarla con algún
teléfono.

No hay comentarios:
Publicar un comentario